martes, 25 de octubre de 2011

Palabras mudas


Ahí me vienen las palabras a borbotones, mientras conduzco...¡no! pienso, no tengo manera de poder anotarlas. En el horizonte el cielo esta comenzando a teñirse de purpura, el atardecer comienza y termina rápidamente, y ahi esta ese pensamiento monopolizador y al mismo tiempo contradictorio.

Invade mi cabeza de una manera casi mágica, llena mis ojos de palabras y mis labios de pensamientos que posiblemente nunca materializare en palabras con sonido.
No puedo hacer mas que seguir con esta vertiginosa rutina.
Bendita rutina tan sana y tan destructiva a la vez.

Porque no hay paz sin paz ni pasión sin pasión.

¿Acaso pensaron que nos aburriríamos aquí en la tierra y por eso nos hicieron tan complejos?
¿Porque nunca todo es suficiente y siempre queremos mas?
¿Porque cuando conseguimos lo que queremos parece que cambiamos de opinión?
¿Acaso fue eso lo que realmente queríamos?

Demasiadas preguntas sin respuesta.
Demasiado que entender y nadie que nos explique.

Me atropella el pensamiento y aquí estoy después de haber pensado cosas inigualables y sin acordarme. Ahora que si puedo plasmarlo, ahora que si tengo la herramienta para materializar las palabras. Ahora se esconden, para sorprenderme en el momento menos esperado.

Fresco como el aire del amanecer, limpio como el olor de los bosques después de la lluvia, inocente y pícaro. Un soplo de pasión, una mirada convertida en descarga eléctrica. Una emoción reprimida pero latente, una inevitable atracción de imanes.

Como me gustaría entender lo que no entiendo.
Y vivir lo que siento.

lunes, 10 de octubre de 2011