lunes, 28 de marzo de 2011

20 años atrás



Hasta ahí es donde nos ha llevado ésta crisis, la nefasta gestión de nuestro gobierno ante tiempos revueltos.
Nosotros "la clase media" primer y más afectado de los colectivos.
Ni empresarios ni leches.
¿Que, éste año no habeis crecido un 10%? jo que pena, no esperabais creecer en ventas cuando el resto del país sobrevive de aquella manera. Y cuando digo el resto del país reitero "clase media" porque la clase baja vive de ayudas y subvenciones (que pagamos la clase media con nuestro esfuerzo mes a mes), y la clase alta explota a los de clase media aprovechando sus necesidades. Si, veinte años atrás hemos ido en derechos del trabajador.

¿Donde quedó tener un simple contrato y un alta en la seguridad social?

¿Donde quedaron los sueldos dignos (me refiero a como minímo el sueldo interprofesional que marca la ley?

¿Donde quedaron las jornadas de 8 horas díarias?

¿Donde quedó eso de tener la seguridad de cobrar todos los meses?

¿Donde quedó el respeto y la valoración al trabajador?

En lugar de todo ello te ves obligado a trabajar sin contratación alguna, haciendo más horas de las correspondientes, cobrando muy por debajo de lo que deberías, con tu dignidad a la altura del betún, y encima tener que oir eso de : "Tendrías que dar gracias, tú por lo menos tienes un trabajo"...

Increible y humillante, ¿verdad?

Casí para volverse loco o deprimirse, pero, ¿que baja voy a coger si no estoy dado de alta en la S.S.? mejor me abstengo de ponerme enfermo y vengo aqui aunque tenga 40º de fiebre, y claro con una sonrisa y rindiendo como el que más.

Si queridos empresarios, vosotros tendreis crisis, pero quien realmente la está sufriendo es el ciudadano que lleva toda su vida esforzandose y currando cada santo día, para que ahora vosotros os aprovecheis vilmente de su necesidad.

Sin ir más lejos os contaré uno de los casos que me encuentro muy a menudo.

Trece años trabajando en una empresa, haciendo 10-12 horas de trabajo diario, y no precisamente un trabajo cómodo de oficina.
Te hago que me firmes la baja voluntaria, engañandote (abusando de tu ignorancia al respecto) y haciendote creer que todo el finiquito correspondiente que deberías cobrar va incluido en las ultimas nóminas que has cobrado a lo largo de los años.
Te envio al paro, pero sigues trabajando en negro tantas horas o más, con la diferencia que ahora te pagaré cuando me de la gana y de forma parcial, llegando incluso a deberte más de 2000 euros, que dificilmente verás.

Como soy un jodido insolvente que no tengo un duro ni nada a mi nombre, porque claro el maldito banco me ha embargado, y he hipotecado a mis dos hijos y a mi hermano, pues mira ya puedes ir al juzgado y poner una denuncia, porque lo único que conseguirás será gastarte un dineral en abogados.

Creo que no hay estómago que aguante esto, y pese a ello se de quien lo soporta, ¿porqué? por lo mismo "la necesidad".

Y como éste caso, otros muchos, y encima tienen las santas narices de hablar de crisis éstos individuos, no tienen derecho a engañar a la gente ante una situación complicada.

Todos tenemos derecho a poder decidir.

Aqui estoy sentada mentalizandome en silencio de que todo mejorará y que pronto le daremos la vuelta a la tortilla, y que eso de sentirse humillado y profesionalmente acabado, por fin terminará y que todas las personas honradas que lo único que queremos es trabajar en lo que nos gusta y para lo que nos hemos formado podamos ir cada día al trabajo felices y tranquilos.

Si, desde 2009 para muchas personas esa sensación desapareció dejando paso a la angustia que soportamos a diario, ese miedo a que nos despidan, ese miedo a no cobrar y no poder pagar la hipoteca, esa incertidumbre laboral, en definitiva ésta angustiosa manera de vivir.
Atrás en el recuerdo quedaron aquellos trabajos que en su momento tanto nos llenaban, como un borroso recuerdo de lo que fue una vez sentirse valorado en un trabajo.

Por no hablar de los que no tienen nada, de los que llevan casi dos años en el paro, profesores, autónomos que tenían sus propios negocios, gente con preparación que tiene que trabajar los fines de semana como camareros para después de 8 horas cobrar 40 tristes euros.
Y sabes, te lo dicen tal cual, es lo que hay, si tu no lo quieres hay cientos esperando.

Y luego dicen los ricos o grandes empresarios, "la crisis afecta a todos", ja ja ja, si! pero a unos más que a otros, no es lo mismo un bofetón que cinco, no es lo mismo...

Ó, la empresa "son sus trabajadores" sin ellos no es nada... ja ja ja, otra vez.

Eso si y que a nuestro gobierno no se le olvide de asegurarse nuevos votantes con las mil y una donaciones que hace a diferentes colectivos, incluso de fuera de España, es tan surrealista que si lo cuento en otro país, creen que exagero.




lunes, 14 de marzo de 2011

A los que acaban, a los que empiezan...


Dicen que cuando se cierra una puerta se abre una ventana
Que no hay mal que por bien no venga
Que lo que unos no quieren otros lo desean
Y que como dice mi padre no hay sufrimiento que cien años dure... ni cuerpo que lo aguante!

Humanos dominados por emociones, sentimientos de frustración, euforia, sufrimiento, ilusión, miedo, alegría y un sin fín de emociones que revolotean en nuestro interior, emociones que marcan nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro.
La lucha interna de la emoción con la razón.
La tendencia a reparar lo irreparable, la dificultad para ver la realidad.

Es todo tan complejo y sencillo a la vez, que si lo piensas, perdemos demasiado tiempo pensando.
Como cerrar esa puerta y como asomarse a la ventana sin caer por ella.
Como ver si la decisión es correcta, solo el tiempo pone cada sentimiento en su lugar, solo el tiempo te dice si la decisión fue acertada, solo el tiempo curará tus heridas.
Como desvincular tu vida del otro sin sufrir el dolor del desgarro, como superar la sensación de abandono, después de la soledad, la peor sensación que se puede sentir.

La vida sigue dice la gente, lo bueno te espera a la vuelta de la esquina, y si, es cierto.
Cuando ya crees que nunca más, cuando crees que ya el dolor no puede doler más, cuando más solo te sientes, un día de repente florecen las flores del campo, se alargan los días y la primavera te regala un corazón al que amar y ser correspondido.

Si, dicen que no hay dolor que cien años dure ni cuerpo que lo aguante, pero también dicen que si no cierras esa ventana quizás algún día por ella vuelva lo que un día se fue por la puerta: "el amor"...


Se feliz... nadie dijo que el camino sería fácil.

jueves, 10 de marzo de 2011